inicio
facebook e-cristians twitter e-cristians youtube e-cristians     Hazte socio
La nueva pobreza desborda los comedores solidarios en Cataluña
07-11-2002

Los comedores solidarios de Cataluña están más llenos que nunca. Esta realidad demuestra que las nuevas formas de pobreza, las que no son tan visibles por las calles, provocan un aumento global en la demanda de estos servicios, ya que cada vez hay más personas que, aunque su situación no sea extrema, necesitan afrontar cada mes unos gastos que dejan sin soporte económico un momento tan básico como el de tener un plato en la mesa al mediodía o por la noche. Como ejemplo, dos datos que son un buen referente para todo el mundo: por una parte, 5.000 comidas gratuitas en los 40 centros que hay en Barcelona (de los que 34 son de la Iglesia) y, por otra parte, 8.000 personas sin techo en toda Cataluña.

Más allá del ámbito territorial de estas cifras, hay dos realidades incuestionables. Una es que, socialmente, existe una nueva pobreza que se manifiesta de maneras muy diferentes e imprevisibles; y la otra, que la inmensa mayoría de los comedores de beneficencia están gestionados por personas o entidades vinculadas en la Iglesia católica. En el caso de Barcelona, un 85 por cien de los centros quedan repartidos entre Cáritas, congregaciones religiosas y parroquias.

La tarea de dar cada día de comer gratis a los que no tienen los alimentos básicos representa un testimonio escondido, de aquellos que habitualmente no salen en la prensa, pero al mismo tiempo hace un gran bien. No hace falta que los peatones se den cuenta, como pasa a menudo cuando se forman colas, que son parroquias y conventos los que más atienden a la gente necesitada. Se trata de un trabajo puramente evangélico, es decir sin esperar nada a cambio; una acción que va mucho más allá de la satisfacción de una necesidad material, sencillamente porque no se rige por ningún criterio empresarial o práctico, sino que sale del corazón y, por tanto, llega también al corazón de las personas beneficiadas.

Por ejemplo, las misioneras de la caridad, congregación fundada por la Madre Teresa de Calcuta, se han dado cuenta últimamente de que en Barcelona hay muchos espacios que son precisamente ''un trozo de Calcuta'', es decir superficies de calle que presentan un panorama de pobreza y marginación parecidas al de la ciudad india. ''Los más pobres entre los pobres'', en los que la Madre Teresa y muchos otros cristianos han visto ''el rostro de Cristo'', no es sólo una frase para la reflexión sino, sobre todo, un llamamiento a la concienciación sobre una realidad que tenemos y vemos sin necesidad de mirar muy lejos en los mapas.

Tradicionalmente, los usuarios de los comedores solidarios eran básicamente personas mayores con pensiones muy bajas y alcohólicos rehabilitados. Ahora, sin embargo, el perfil social es mucho más variado porque también se suman inmigrantes, grupos okupas y extranjeros ''mochileros'' que viajan sin recursos. Sin entrar a valorar la actitud de cada persona y el grado de necesidad, está claro que nos encontramos ante una pobreza que tiene que ser atendida desde la solidaridad, pero también desde una acción política y colectiva que llegue a las raíces del problema.

Quizás otro aspecto de este panorama, el de las situaciones extremas, es todavía más preocupante. Según la Generalitat, en Cataluña hay actualmente unas 8.000 personas que viven sin techo, entre indigentes, familias monoparentales, inmigrantes sin vivienda y personas en proceso de integración social. Sobre una población de 6 millones de habitantes, estamos hablando de más de uno de cada 1.000 ciudadanos. Ésta, sin duda, es la gran prioridad para todos: Cáritas, el Ayuntamiento, las ONG en general...

Todos estos comedores sociales se sostienen gracias a la ayuda económica de personas anónimas y, sobre todo, a los voluntarios que ayudan a cocinar, poner la mesa, servir platos y, en muchos casos, también repartir bocadillos. La gran pregunta de fondo que todos nos hacemos es, sin embargo, otra: ¿tendremos en el futuro una paz y una justicia que permitan la desaparición de estos servicios? De momento, claro está, hay que solucionar las emergencias y, hoy por hoy, son tantas que colapsan todas las iniciativas benéficas que existen.



« Volver

Compartir


© 2014 · e-cristians || aviso legal || privacidad || RSS
SPC C2C Soluciones Integrales